Llegan los biopatos a la Estropatada

En el año 2013 surgía la primera Estropatada con un pato único, fruto de un proyecto de I+D. Ahora, para la novena edición de este 2021, la recuperación de los patitos vuelve a ser posible gracias a la investigación internacional de la mano de varias organizaciones vascas con un largo recorrido de I+D en materiales alternativos a los plásticos tradicionales: Rotobasque, Urlaplast y GAIKER.

“El pato era un elemento fundamental. Desde el momento de la renuncia hace dos años comenzamos un camino en la búsqueda de las posibilidades sostenibles de volver a los patos, nuestro elemento significativo. Por fin lo hemos conseguido”.

En 2018, un consorcio del que forman parte las empresas vascas Urlaplast y Rotobasque, expertas en la transformación de materias plásticos mediante moldeo por inyección y rotomoldeo, y el Centro Tecnológico GAIKER, miembro de Basque Research & Technology Alliance (BRTA), de Zamudio (Vizcaya), empieza a trabajar en el proyecto Susgear.

Con esta investigación se buscaba, y se logró con éxito, desarrollar nuevos productos y procesos para el sector pesquero realizados con materiales innovadores biobasados y/o biodegradables. Los materiales debían poder procesarse, fundamentalmente, mediante moldeo por inyección y rotomoldeo.

Se trata de un paso dentro del enorme reto para conseguir desarrollar materiales y procesos industriales que den lugar a elementos que cumplan con su función y utilidad, y a la vez, que tengan características bio en cuanto a su origen y/o fin de vida.

Llegan los biopatos: WOP hará una fuerte inversión para que los patos vuelvan y sean fabricados en las empresas Urlaplast y Rotobasque.

Estos nuevos patos se fabricarán con materiales que permiten su durabilidad y que están certificados como compostables en planta de compostable. Asimismo, los patos se procesarán en moldes específicos, diseñados para los patos WOP, y se desarrollarán con el mínimo espesor posible, lo que los hará más sostenibles debido al menor consumo de material en su fabricación, al mismo tiempo que potenciará al máximo la velocidad de su desintegración futura.

Los patos no serán perfectos en ninguno de sus aspectos. Serán amarillos, pero su rugosidad será mayor, no serán flexibles y se notará que son resultado de un proceso de I+D candente en este momento. Serán compostables en planta de compostaje y se desarrollarán con materiales de procedencia vegetal y no serán tóxicos para el medio ambiente. Se trata de un ejercicio para avanzar en nuestro esfuerzo por la sostenibilidad. A pesar de que nuestra misión es la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, los aspectos medioambientales son transversales a nuestros procesos y eventos, que se desarrollan en el entorno natural. Es un camino en el que cada vez estamos más concienciados como sociedad; un camino que está claro que no estará exento de renuncias a los niveles de acabado y costumbres de uso asociado a los plásticos tradicionales y sacrificios económicos hasta que el I+D se industrialice y socialice con alternativas bio. En cualquier caso la totalidad de los patos serán recogidos de la ría a la finalización del evento, como todos los años.

La Estropatada 2021 será un pequeño paso en ese camino para nosotros.